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107 Film Febrero 2026
Jessie Buckley stars as Agnes and Joe Alwyn as Bartholomew in director Chloé Zhao’s HAMNET

Hamnet

By Alexandra Iglesias and Jo García-Garrido

Desde Fantú, hoy asistimos a una conversación, de esas que tanto nos gustan; de impresiones compartidas. En este caso, tras el visionado de la ya muy comentada Hamnet. La película la lleva a la gran pantalla la directora Chloé Zhao basándose en la novela de Maggie O’ Farrell y bajo el paraguas de la producción de Sam Mendes y Steven Spielberg. La conversación transcurre entre la directora de la revista Jo Garcia Garrido y la directora del departamento de cinematografía Alexandra Iglesias, a su vez directora de cine en activo. Es interesante escuchar cómo brotan las emociones cuando se comenta una obra maestra. Así es como ellas lo han vivido:

Jo: A mí la película me atrapó desde el inicio. Primeramente, porque me sorprendo encontrándome con una feminidad que siempre he admirado. Una mujer, Agnes, interpretada por Jessie Buckley, muy conectada con el bosque, los árboles, la tierra, los animales… con la naturaleza. Zhao nos la presenta entre raíces, como acurrucada en un nido, como un hogar al que poder volver. En ese primer plano, la tierra la acoge y la abraza.

Jessie Buckley interpretando a Agnes al inicio de la película

Jessie Buckley interpretando a Agnes al inicio de la película

Alex: La cámara desciende desde el cielo, y la descubrimos fusionada con la tierra, mimetizada… Este primer instante, su posición fetal…me remite a un nacimiento. Ella es hija del bosque.

Jo: Cuando se nos muestra su conexión con el halcón, sin que ella diga nada, descubrimos que la relación es mutua, porque el bosque también confía en ella. La respeta y la acoge, y percibimos una mujer con gran fortaleza, como el gran tronco sobre el que yace. Es una presentación de personaje impecable.

Alex: Sí, entramos en su universo de manera muy elegante y sin diálogos o recursos explicativos como una voz en off.

 

Jo: Luego la película nos demostrará dicha fortaleza. Una mujer que no renuncia nunca, que no se rinde, que no quiere despedirse: ni cuando se marcha su marido, o cuando está perdiendo a sus hijos…

Alex: Yo siento que ese es su viaje. Su fortaleza se transforma y Agnes aprende a abrazar el viaje que es la vida, con su dolor, con sus crudezas, con su tragedia… Ese es para mi el viaje de la película. Como dice Chloé Zhao “La razón más profunda que me ha llevado a hacer esta película es desmontar ese miedo mostrando el poder de la metamorfosis que albergamos en nuestro interior como seres humanos y nuestra capacidad para trasmutar nuestras experiencias, por dolorosas que sean.”

Jo: Además la historia se centra en lo que ella siente, en su amor; esa es la columna vertebral del relato. Cuando descubrimos que es hija de una bruja, la trama podría haber indagado más en ello, y en cómo estas mujeres eran perseguidas en esa época. Lo cual es una realidad. Pero no lo hace, se centra en Agnes.

Jessie Buckley interpretando a Agnes tras dar a luz

Jessie Buckley interpretando a Agnes tras dar a luz

Alex: Sí, el relato se centra en su amor, su sufrimiento y el pilar de todo ello: su familia. La película no da rodeos.

Jo: Son las dos caras de la misma moneda, el amor y el sufrimiento por la pérdida. Además tengo que reconocer que, al ser madre, me nace un sentimiento muy potente con respecto a la posible pérdida de un hijo. El dolor es proporcional a ese amor… Y ves ambas en los ojos de Agnes, también porque Jessie Buckley hace un papel increíble.

Alex: Para mi, y diría que comparto opinión con gran parte de la crítica, la actuación de ella es una de las mejores interpretaciones de la historia del cine.

Jo: De hecho, otro arco de personaje femenino muy interesante es el de la madre de él, Mary Shakespeare, interpretada por Emily Watson. Al inicio ella no aprueba que su hijo se case con Agnes, pero cuando a pesar de ello, finalmente ocurre, Mary se mantiene junto a la familia, lo cual implica también estar al lado de Agnes. Cuando la ayuda a parir siento que es una reconciliación silenciosa y presenciamos otro acto de amor. De nuevo, el amor impregna toda la película. Un amor muy profundo e intenso.

Alex: También la magia está muy presente, siendo otro de los pilares de la obra. Una magia integrada en su realidad; realismo mágico… En cierto modo, da la sensación de ser algo heredado, de una generación a otra. La propia madre de Agnes ya albergaba mucha magia, al igual que ella misma y luego sus hijos, también impregnados de ella; y la película nos lo demuestra en varias ocasiones.

Jo: Como en el nacimiento de la segunda hija, Judith, la cual ya no está respirando, y finalmente vuelve a la vida… Más adelante su hermano Hamnet le habla a la muerte y le dice que le cambie su vida por su hermana, siendo ella la que está enferma. De nuevo, otro acto de puro amor…

Jacobi Jupe protagonista de Hamnet

Jacobi Jupe protagonista de Hamnet

Alex: Es de los mejores momentos más mágicos y tiernos del film. Además la manera en la que nos muestran la muerte de Hamnet alberga muchísimo simbolismo: el agujero oscuro que atraviesa, que nos remite al del árbol del inicio y al del final en el decorado del teatro. Todo parece ser cíclico, la vuelta a la tierra, la vida y la muerte conectadas… La película en general está cargada de simbolismo.

Jo: A nivel simbólico, otro momento que destacaría también es el nacimiento de los gemelos. Es un detalle, pero cuando ella está dando a luz empieza a entrar agua en la casa, porque fuera está lloviendo mucho. Para mí es como si la naturaleza rompiese aguas también, con ella. El útero se vacía… Ella quería dar a luz en el bosque y como no puede, el bosque viene a ella. La naturaleza la viene a buscar.

Alex: Todo el simbolismo me remite también a las propias obras de Shakespeare, ya que siempre hacía gran uso de éste. Al fin y al cabo fue un dramaturgo que asentó muchas de las bases de la narrativa histórica posterior. Por ejemplo, él siempre relacionó lo femenino con la naturaleza, y más concretamente con el bosque; además de la presencia de la magia. Por otro lado el romanticismo y el amor siempre han vertebrado su obra. En general, me da la sensación que Maggie O’Farrell, también y co-guionista del film, quiso referenciar la propia obra del dramaturgo, en su propia vida personal, generando un diálogo entre realidad y ficción, y cómo éstas se retroalimentan y se funden.

Paul Mescal interpretando a William Shakespeare bajo la dirección de Chloé Zhao’s

Paul Mescal interpretando a William Shakespeare bajo la dirección de Chloé Zhao’s

Jo: Sin embargo no se le da tanto protagonismo a William Shakespeare como figura, sino que se centra en las mujeres, en la maternidad y la familia. Agnes es la verdadera protagonista. Ese punto de vista moderniza el relato, pero sí que es cierto que la película es como si la vida de su mujer y de sus hijos fuera una historia escrita por el propio Shakespeare.

Alex: Sí, en general es como si hubiera vestigios de su propia vida en su obra y viceversa. De hecho a nivel de género, la mayoría de las obras de Shakespeare desembocan en tragedia, resonando con la película, la cual está manchada por la misma.

Además, para mí, muchos elementos de estilo y puesta en escena me remiten a un cuento, al concepto de fairy tale. El romance como eje estructural, las brujas, la magia, la ambientación medieval, los verdes bosques de árboles altos y gruesos. De hecho, a pesar de ser una referencia posterior a su tiempo, la conexión de Agnes con el bosque y los animales, me remite a Blancanieves: un personaje joven y femenino que también perdió a su madre… la referencia de la manzana prohibida, el pecado bíblico… la manzana mordida, la manzana presente cuando Agnes y Will hacen el amor por primera vez, sin estar bajo el paraguas del matrimonio.

Jessie Buckley y Paul Mescal interpretando a la pareja Agnes y William Shakespeare

Jessie Buckley y Paul Mescal interpretando a la pareja Agnes y William Shakespeare

También siento que la propuesta visual hace referencia a la obra de Shakespeare, ya que es teatro escrito para ser representado. Encuentro algo teatral en la puesta en escena. Predominan los planos generales, un montaje escaso y una cámara que apenas se mueve. Eso invisibiliza el dispositivo, con una cámara poco obvia, generando una sensación de ventana para el espectador.

Jo: También los encuadres se sienten muy pictóricos, y a nivel de composición, suelen ser cuadros muy armónicos. De hecho me remite a la pintura del romanticismo.

Alex: Es cierto, sobre todo los planos generales y los interiores; planos muy cuidados que con el uso de una iluminación de claroscuro recuerdan a Caravaggios o Rembrants. Una luz que me remite al tema del miedo y la tragedia, y que se traduce en una construcción de atmósfera muy cuidada. Observo incluso una dicotomía entre exteriores, que siempre se muestran de día y luminosos (excepto en el universo de Londres), y los interiores domésticos, que son más oscuros. El hogar es el que alberga los miedos de Agnes, el miedo a la pérdida, a la pérdida del amor, lo cual siento se traduce en una propuesta de luz tenue para los interiores.

Jo: A lo que siento que se le podría haber dado un mayor uso narrativo es al vestuario.

Podría haber sido otro elemento que evolucionara a lo largo de los más de diez años de ficción de la película, ayudando a mostrar el paso del tiempo. Ocurre tanto con Agnes como con los demás personajes.

 

Alex: Es verdad que no cambia demasiado o son cambios no suficientemente notorios; pero también creo que podría ser una decisión premeditada.

Jo: Es cierto, puede que la razón de la poca evolución del vestuario sea demostrar que Agnes sigue manteniendo su esencia a pesar del paso del tiempo. Mostrándonos que aquella que llevaba el halcón es la misma que acaba tendiéndole la mano al actor al final de la película; que el tiempo no ha cambiado su forma de ser, pensar y sentir.

Alex: Además de que a pesar de los escasos cambios, el vestuario sí que alberga gran simbología, describiéndonos a los personajes. Siento que el rojo terroso de los vestidos de Agnes, en primer lugar nos remite al corazón, al amor como eje de su vida y a la intensidad emocional con la que comúnmente relacionamos este color.

La directora Chloé Zhao en set con los actores Paul Mescal y Jessie Buckley

La directora Chloé Zhao con los actores Paul Mescal y Jessie Buckley

Por otro lado, el uso de un tono más terroso, en lugar de llamativo, lo convierte en un color que podríamos encontrar más integrado en el bosque, y la conecta de nuevo con el elemento tierra; desde su presentación de personaje entre raíces, hasta el final cuando acaricia la madera del escenario. El único cambio cromático en su vestuario es cuando viste de blanco, que suele ser dentro del marco del hogar si no me equivoco.

Jo: Ciertamente se viste de blanco en la intimidad. Es el color que escogen para la maternidad, la casa, la familia… De hecho va de blanco cuando da a luz a los gemelos.

Jessie Buckley y Paul Mescal interpretando a la pareja Agnes y William Shakespeare

Jessie Buckley y Paul Mescal interpretando a la pareja Agnes y William Shakespear

Alex: Y cuando su madre fallece tras el parto. Puede que Zhao esté conectando estos dos momentos visualmente gracias al vestuario.

Sin embargo a Will, se le otorgan colores contrarios a ella, tonos más azules y grisáceos. En su caso le conecta con el aire (en contraste con la tierra) y su necesidad de volar, de marcharse, de crear… un elemento conectado a la imaginación y la libertad. Estas tonalidades me remiten también a la ciudad Londres, lugar que para él representa lo previamente mencionado.

Jo: De hecho, tanto Will, como su hijo Hamnet, como el actor de Hamlet en la obra, visten unos tonos y estilos muy similares, casi idénticos.

Alex: Siento que la directora pretendía conectar a estos personajes, sobretodo para reforzar la relación de Will y Hamnet; además de que el hijo se proyecta a sí mismo en su padre como referente y viceversa: el padre espera de su hijo lo que él mismo ha hecho, proteger a su familia. Es justamente esta relación la que le da sentido al final de la película, al gesto creativo de William Shakespeare de rendirle homenaje a su hijo y devolverle a la vida a través del arte.

Paul Mescal y Noah Jupe interpretando la obra de Hamlet sobre el escenario

Paul Mescal y Noah Jupe interpretando la obra de Hamlet sobre el escenario

Jo: Es como si él se lo demostrara a Agnes. La reconciliación del posible desamor se hace a través del arte; el poder del arte para comunicarnos, para entendernos, empatizar y sanar.

El arte logra sanar el dolor, o al menos empezar a sanarlo.

Alex: Con el hecho de haber creado la obra de Hamlet él logra que, gracias a ese dolor compartido, el público le llore a su hijo. Se transforma en un duelo compartido y en un gran acto de amor colectivo. El final es uno de los momentos que más me emocionan, por cómo se unen todos los espectadores en un mismo acto de amor; todo el mundo se rinde al arte. Muestra de manera muy emotiva la fuerza y el poder del arte para traspasarnos.

Además en el caso del teatro, es un arte muy plástico donde la actuación, la plasticidad y la “mentira” son evidentes; y en el caso de Shakespeare se utiliza un lenguaje complejo y poético, en inglés antiguo. Pero, a pesar de ello, logra conectar intensamente con el público, porque, como reitera Zhao en una reciente entrevista, aunque no entendamos todas las palabras Shakespearianas, todos entendemos el lenguaje de la emoción.

Esto es justamente lo que le ocurre a Agnes. Ella transita de no entender las dinámicas y códigos de una representación teatral, a entrar de lleno en la emoción de la misma. La línea entre la ficción y la realidad está desdibujada durante toda la película y la obra de teatro es el culmen de ese concepto que arrastra el film. Como dice la directora “los velos que separan realidad y ficción, pasado y presente, lo visible de lo invisible, el amor y la muerte, acabaron disolviéndose.”

Jessie Buckley interpretando a Agnes Shakespeare, junto a Noah Jupe como Hamlet al final de la película

Jessie Buckley interpretando a Agnes Shakespeare, junto a Noah Jupe como Hamlet al final de la película

Al final cuando Agnes le da la mano al actor, ese gesto tan genuino une ambas realidades en un instante, un gesto que además desemboca en esa unión colectiva, emoción colectiva…

Me recuerda mucho a la reflexión moderna sobre las salas de cine. El espectador cuando comparte emoción en un mismo espacio, es una sinergia que seguro se siente a nivel energético. Es parte de la experiencia.

Jo: De hecho la escena se centra más en ese público, en esa emoción colectiva. La cámara está con Agnes y el resto de espectadores, focalizando más nuestra atención en cómo se percibe la obra que en la obra en sí.

Noah Jupe en su interpretación de Hamlet, Jessie Buckley como Agnes y Joe Alwyn como Bartholomew

Noah Jupe en su interpretación de Hamlet, Jessie Buckley como Agnes y Joe Alwyn como Bartholomew

Alex: Creo que de eso va la escena, y de paso toda la película; del viaje emocional de Agnes, que aquí culmina en su perdón y su sanación gracias a que su marido Will ha transformado su dolor en arte, y ha convertido la obra en una oda a su familia, y, una vez más, al amor. Citando de nuevo a Chloé Zhao “El amor no muere; se transforma. Es la mayor metamorfosis de este universo y espero que nuestra película sirva como un humilde recordatorio de eso.”

Jo: Estamos de acuerdo. Es una película muy emotiva. Hay momentos en que quería llorar, pero necesitaba no hacerlo para poder estar presente, porque en el momento en que lloras y te deshaces, pierdes el control de estar mirando.

Alex: Eso también es bonito. Hay que rendirse a la emoción como hace Agnes. Seguro que a Chloé Zhao le habría parecido bien que lloraras.

Jo: ¿Sabes qué? Es una película que hubieras podido dirigir tú; por tu forma de entender el lado femenino de la vida, de expresar emociones, la magia conviviendo con la realidad…

Alex: Lo pensé mientras la veía. Esto me pasa con muy pocas películas. Gracias Chloé por hacerla realidad.

Jacobi Jupe protagonista de Hamnet, Bodhi Rae Breathnach de Susanna y Olivia Lynes de Judith

Jacobi Jupe protagonista de Hamnet, Bodhi Rae Breathnach de Susanna y Olivia Lynes de Judith
Words by
Alexandra Iglesias and Jo García-Garrido

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